Amador García-Carrasco

La absurda transitoriedad jurídica : Catasortida sin salida

delaJusticia.com

dos hombresSi Brexit es un acrónimo fruto de Bretaña- exit, creo que Catasortida sería el equivalente ante la pretensión de los gobernantes catalanes de la salida de España hacia la independencia.

No quiero entrar en cuestiones ideológicas o políticas, pero ante el borrador de Ley de Transitoriedad jurídica que se ha divulgado, en cuanto establece una república parlamentaria en Cataluña y unilateralmente anuncia medidas contra funcionarios y jueces, entre otras ocurrencias, me parece un engendro jurídico que merece la atención que recibiría una vaca de cinco patas y trompa…que quisiese volar

Veamos…

Ver la entrada original 1.368 palabras más

FERIA DEL LIBRO DE MADRID 2017

Ya sabéis que presento mi nuevo libro, publicado por la editorial Amarante, el seis de junio, de 12 a 2, en el stand 151, de Librería Gaztambide, en el Retiro.

Adjunto el cartel para que os sirva de recordatorio. Os espero, si vuestras ocupaciones lo permiten y os apetece orearos un poco en ese espacio privilegiado de nuestra ciudad.

Cartel A3 Amador Garcia-Carrasco

Sale un poco grande, pero no sé reducirlo de tamaño.

UN DIOS MENOR. O ANÓNIMO ROMANCE DEL AUTÓNOMO EXPOLIADO.

Empleado de oficina encerrado en una jaula de pájaros Vector Gratis

 

 

Me pide un autónomo anónimo que le publique este su romance, que a mí se me antoja atrevido y algo voraz, pero que, en aras a la libertad de expresión y de opinión, hago mío, sin pronunciarme sobre su calidad ni cantidad. El poeta o ripioso es un gran amigo, que está harto de la persecución, dice, que sufren los autónomos, por parte de la Hacienda pública, ya que, aclara, les quitan -en su IRPF, o sea que no les desgrava- facturas elementales como luz y teléfono, gasolina, libros, y un largo etc., como viajes, hoteles, gastos en general, aparcamientos, y además todo lo que no se haga en lo que figura como sede social, como si se estuviera concernido o constreñido, me argumenta, a trabajar en un sólo lugar y con los medios que la santísima hacienda invoque, exclusivamente. Suponiendo -imagino que iuris tantum, o sea que admite prueba en contrario- que no están afectas a la actividad. Cuando le explico que la AEAT no puede actuar iuris et de iure, y debe someterse a la ley, añade un párrafo vitriólico a su romancillo, más cabreado aún, pues afirma que ‘esos h. de p.’ siempre tienen razón, la suya, son unos nazis de m.’. Yo estoy convencido de que exagera, y de que utiliza esos términos para expresar la fiereza del orden tributario, el único que puede con todo, hasta con los dioses.

En fin, si alguien mete a personas en ceniceros o se tetea -se queda en tetas, neologismo- en las iglesias, católicas, claro, haciendo hogueras con curas, y no pasa nada, supongo que tampoco porque yo, timorato y ortodoxo, edite estas octavillas anónimas. O no tanto, porque he comprobado que muchos están de acuerdo, y, tal vez, sólo tal vez, mi amigo haya sembrado una revolución. Incruenta y justiciera. ¡Qué gustazo!

He aquí el corpus delicti literario político:

Expoliado y perseguido

Por lo que llaman agencia

Tributaria y que es un nido

De ladrones sin conciencia,

El autónomo medita

si le vale ya la pena

seguir trabajando en este

país llamado Batuecas

porque de nada le vale

estar creando riqueza

de la noche a la mañana

para que enseguida Hacienda

se la quite y se la quede

robándole la cartera

como si fuese un ratero

esperando en la calleja

agazapado y cobarde

muy cómodo tras la mesa

que le pone el ministerio

a estos pájaros de presa

carroñeros chupatintas

armados de mil consejas

artículos a montones

de leyes sucias y negras

hechas por los carroñeros

para liar la madeja

y así tenernos cogidos

por las mismas entretelas.

 

El autónomo cansado

a un miura se asemeja

con los puyazos crecido

y con los ojos de fiera

que ya está hasta los cojones

de que le hagan faenas

esos torpes lidiadores

trileros de su verbena,

más tramposos y fulleros

que otro ladrón cualquiera

y decide revolverse,

algo que nadie se espera

en esa banda mafiosa

que vive de la miseria

con los argumentos zafios

de la poderosa Hacienda,

que maltrata al ciudadano

sin asomo de conciencia.

 

Ellos cobran regalías

por castigar la cartera

y se regodean contentos

si al ciudadano cabrean

porque les importa un bledo

la justicia y se menean

la pilila en el espejo

si el autónomo protesta

porque tienen el poder

sacrosanto de la Hacienda.

No existe la democracia

en este ruin sistema

del solve et repete que es

“a mí tú me la meneas,

que mientras yo prevarico

tú te jodes, patulea

de cretinos pagadores

que yo mando en las Batuecas,

y disimulo con normas

que tú no tienes defensa,

te inflo a párrafos absurdos

que interpreto a mi manera

así que cállate y paga

o te la meto entera

y en vez de un año, por cinco

multiplico tu miseria.

 

Algún día este miura

levantará la cabeza

y pegará una cornada

a este podrido sistema

y algún tribunal dirá

que no es justa nuestra Hacienda

y que empiece a devolver

lo que nos roba la agencia

tributaria, generosa

con los chorizos de mierda

que compra en los presupuestos

por política rastrera,

dándoles nuestro dinero

como a putas que se precian

de que les están follando

se ríen y chantajean

con que se marchan de España

si no les untan las bielas.

 

Autónomos, somos muchos

y en eso está nuestra fuerza,

¿qué pasaría si en el IVA

nos declaramos en quiebra

y tocamos sus narices

en vez de ellos las nuestras?

Y no hacer las retenciones,

pagar en b como esa

economía sumergida

que al final será nuestra

y que la seguridad social

la paguen con su manteca,

tres millones cabreados

parece bastante tela,

a lo mejor se les corta

esa sonrisa tan lerda

con que nos recibe ufano

el ladronzuelo de Hacienda.

Vamos a ello, que tiemblen

los dictadores de cuentas,

que tiemble el gran capitán

pirata de esa agencia

dedicada a la captura

de las más fáciles piezas,

los autónomos, a quienes

no les deduce en la renta

el vigilante gestor

ni el teléfono siquiera

porque dice que una línea

ya es bastante y que se arregla

con eso y lo demás

es un lujo, chupa esa

peladilla, tocahuevos

y vete a llorar a Cuenca.

 

El autónomo está harto

y está tomando conciencia

de que contra esos abusos

debe comenzar la guerra,

poco más pueden perder

si le quitan sin vergüenza

hasta las gafas graduadas

la gasolina y la ciencia

de los libros que han comprado

porque dicen no es afecta

a la actividad: es claro

que no a la suya, paciencia

que está llegando la hora

de que todos a una ganen

la batalla a esta miseria

de la vil persecución

a que nos somete Hacienda,

esa puta camuflada

como hacen las rameras

en lo oscuro de la esquina

en el quicio de la puerta

esperando a dar el salto

directo a nuestra cartera

como si nuestro trabajo

de ladrones también fuera,

se ve que tienen complejo

de chorizos y quisieran

robándonos a nosotros

engañar a su conciencia.

 

Ya estamos hartos de pases

Vamos a tu bulto, agencia,

Contra todos tú no puedes

Y tenemos la gran fuerza

Del número y la razón

Y tú no tienes ni idea

De lo que pueden mandar

Tres millones en hilera

Filas prietas y adelante

Atacando tus fronteras

Guarnecidas de estandartes

Y de trampas puñeteras,

De triquiñuelas fascistas

De nazis con camiseta

De la agencia tributaria,

Un rescoldo de esa era

En la que solo una parte

Mandaba con la soberbia

Y el abuso de poder

Que aún ahora nos queda,

Porque tú no haces caso

De argumentos ni de quejas,

Tienes ya dictado el auto

Y preparada la cuerda

Para colgarnos a todos

De uno en uno y sin que sepa

El otro que te has cargado

Al compañero de vela.

 

Espabilemos, amigos,

Que poco a poco nos dejan

Sin un céntimo de euro

Y trabajando para ella,

La hacienda puta española

La dictadorcilla Agencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Burlar y vencer al maldito cáncer

Vivo y Coleando

relojEl cuento de la vida del ser humano comienza con un Érase una vez un bebé… y no siempre finaliza “comiendo perdices” sino que en ocasiones, fuera de accidentes y guerras, tristemente se cierra la vida de la persona, joven o mayor, hombre o mujer, con frases lapidarias estremecedoras: “maligno, hay que aceptarlo”, “sedémoslo para que no sufra”, o “desenchufe, enfermera”.

Se trata del maldito cáncer que siega vidas en los tiempos actuales pese a la ingente inversión en investigación y pese a los avances anunciados a bombo y platillo. Ya no se trata de pensar que se encontrará un antídoto o remedio fulminante sino que hay que convivir con el riesgo y sobre todo hay que prepararse, que cuesta poco y se gana mucho.

De forma escalofriante en el libro “Antes de morir” (de Jenney Downham, que inspiró la película en 2012) expone los…

Ver la entrada original 1.683 palabras más

El enredo jurídico de las plusvalías sigue enredado ¿quien lo desenredará?

delaJusticia.com

Tras la sentencia del Constitucional de 16 de Febrero de 2017, sobre el Impuesto de plusvalías ( Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana), que rechaza que se tribute por la venta de un inmueble si no hay incremento de valor real ( y que ya comentamos  aquí), se ha iniciado el zafarrancho y los contribuyentes adoptan varias actitudes.

Unos no se han enterado y pagan religiosamente.

Otros esperan que el Tribunal Constitucional tumbe la Ley de Haciendas Locales en este particular al igual que la Norma foral 16/1989, de 5 de Julio ( los arts. 107 y 110.4 del Real Decreto Legislativo 2/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley reguladora de las Haciendas Locales que agonizan pero mueren matando).

Otros reclaman la devolución de lo pagado si no ha prescrito el plazo. Y los mas intrépidos…

Ver la entrada original 528 palabras más

7 de marzo Santo Tomás de Aquino, doctor de la Iglesia, y más…

-LA PALOMA DEL RÍO JORDÁN-

 

El Espíritu Santo como paloma blanca

 

 

 

Caminaba el buen aquinatense, orondo y coloradote, como una manzana Redlove, pensando en sus cosas, a saber, el Pange lingua, la Suma Theologica, el Tantum ergo… cuando se le ocurrió.

-¡Dios habla a través de la recta razón!

Un fámulo acarreador de incunables, que iba a su zaga, por encargo del prior, llevando los recados de lectura y escritura –la inspiración llega en cualquier momento, si estás preparado- dio un respingo.

-¡Maestro! ¿Acaso debo haber escuchado algo importante que venga de…

Señaló una nube color panza de burro allí arriba. Si se demoraba el paseo, iba a pillarles la tormenta.

Tomás se echó a reír. Una costumbre que le molestaba, porque sabido es que la alegría engorda y esas expansiones añadían unos gramos a su nutrida anatomía. Contestó en silencio, o sea, que no dijo nada, pero eso ya era habitual –por algo le llamaban el Mudo- y nadie lo consideraba ni siquiera descortés. Bastaban sus gestos, y, desde luego, lo que seguidamente escribiría, con esa facilidad de expresión que torturaba a los jesuitas.

No, no era esa clase de voces. Miró el río, como, supuso, debió hacerlo  el gran Heráclito, y en el agua, que nunca era la misma, hundió sus manos rollizas. Imaginó al niño-ángel junto al mar, cuando Agustín de Hipona quiso meter el infinito en una hoya de la arena con un cubo de juguete… Símbolos. Eso era todo. En el centro del cauce, las aguas comenzaban a agitarse. La gran nube se abrió ligeramente, y un haz de luces plateadas, los habituales rayos del sol que se escapan justo antes o después de la lluvia, cayó sobre el agua.

Tomás miró atentamente hacia lo alto. Acudían a su memoria los versículos de los sinópticos, Mateo, Marcos, Lucas… ¿De dónde habrían sacado los glosadores esa imagen de la paloma? El caso, es que así era el literal del texto canónico: “Descendió sobre Jesús el Espíritu Santo en forma de paloma… y del cielo abierto una gran voz anunció: “Este es mi Hijo muy amado…”

El Paráclito, el emisor de la fuerza, que desde ese momento iba a aportarla al Hijo del hombre y más tarde a sus discípulos, a María, su madre, en Pentecostés.

Como si la naturaleza leyera su pensamiento, una ráfaga de aire alborotó los hábitos del dominico. El fámulo resguardaba como podía los materiales y pertrechos que cargaba, y a punto estuvo, como la burra de Balaam, de protestar a su amo, pero en realidad no era el maestro quien le castigaba, sino la impaciencia. Era martes, y el refitolero preparaba ese día su plato favorito. A esa hora, la gazuza le cosquilleaba los entresijos, y miró suplicante a Tomás. Éste le devolvió la mirada, y, cosa insólita, empezó a hablar. No como predicador y príncipe de la oratoria, sino como un compañero que explica la lección a su condiscípulo.

-El Espíritu, en el bautismo del Señor, hizo gala de una representación de lujo, malandrín. –El término, dicho por el sabio, sonaba hasta cariñoso-. Fíjate: El agua, que se convierte en el signo sacramental del nuevo nacimiento. La gran nube y la luz, sus símbolos más destacados. Así descendió sobre la Virgen María para “cubrirla con su sombra”. Y lo mismo fue en el Monte Tabor, en la Transfiguración, y el día de la Ascensión. ¿Recuerdas el Libro? Aparece como una sombra y una nube… Y la paloma: En el Bautismo de Jesús, el Espíritu Santo aparece en forma de paloma y se posa sobre Él.

-¡Y entonces la paloma lanza una voz impetuosa, que dice: Éste es mi hijo amado, seguid sus instrucciones!

Tomás, boquiabierto, detuvo la perorata del aprendiz con un gesto de las manos, y al hacerlo recordó que también esa era una manifestación del Espíritu: la imposición de manos los Apóstoles y luego de los Obispos. Al fin, le reprendió.

-¡Pero, hombre! ¿Te imaginas al ave dando voces sobre el río, en medio de una multitud? ¡Saldrían todos corriendo despavoridos! La voz venía de arriba –en esto resonó el primer trueno, otro símbolo- y no del pico de la paloma… En fin… ¡Quien habla es el Padre, por eso le llama Hijo!

-O sea, están los tres juntos.

-No seas irreverente, Calixto. Tienes nombre del Papa que primero señaló el Camino de Santiago, y su Codex es guía de peregrinos; pero andas muy desencaminado a veces… Aunque en este caso aciertes, como el burro de la fábula griega, el que hace sonar la flauta por casualidad.

-¡Que no es casualidad, maestro! ¡Que lo he comprendido! ¡El Padre, el Espíritu Santo y el Hijo! ¡La Santísima Trinidad!

-Misterio inefable, amigo mío. –Tomás entrecerró los . Calixto rezó para que fuera lo segundo. La teología, e incluso la filosofía, con esas respuestas incomprensibles a problemas insolubles, no eran para él. Otras cosas le hacían feliz, y no envidiaba el talento del gran hombre a quien servía.

-¡Y ahora, vámonos, que pronto tocará el Ángelus, y además vamos a empaparnos! ¡Otra señal del Bautismo de Cristo!

Calixto recogió pletórico sus vituallas. Había comprendido bien el lenguaje simbólico de Tomás de Aquino. ¡Iban a comer! Hicieron muy rápido el viajecillo de regreso. El portero abrió las escotillas por las que a duras penas, arañando las paredes, se introdujo la humanidad del aquinatense. Se resistía a que le abriesen la puerta grande, presumiendo de que él cabía por cualquier entrada, y como figura egregia de la Orden, todos respetaban su excentricidad. Tomás era humilde y callado, pero muy cabezota también.

Cuando llegaron al refectorio ocuparon su lugar en la mesa. Y comenzó el ritual del condumio. El cocinero abrió la gran perola, y sirvió dos cazos del guiso en un cuenco rústico, de barro cocido, muy limpio. Lo llevó, junto con una cuchara de madera, hasta el sitio de Tomás. Éste bajó la cabeza, oró unos instantes, y olfateó sobre el plato.

-¡Patatas con costillas! ¡Bendito sea Dios!

Luego tomo un bocado de caldo con carne, masticó despacio, tragó delicadamente. A continuación repitió, miró sonriente al prior, y golpeó el brazo del refitolero. Era la señal. Fueron sirviendo a todos la comida, y un aroma al plato preferido de Calixto se extendió por el refectorio, como el más exquisito perfume.

Tomás susurró al oído del cocinero.

 

-Que santa Marta, hermana de Lázaro el resucitado y de María, la primera que vio al Señor cuando salió del sepulcro, tu patrona, siga favoreciéndote con sus dones.

El lector, desde su pequeño púlpito, leía el capítulo tercero del Evangelio de San Lucas. Cuando el texto llegó al Bautizo del Jesús, Calixto recordó su imagen de la paloma dando grandes voces sobre el Jordán  Estaba seguro de haberlo leído así. Tal vez en los escolios de algún copista. Echó un vistazo a su maestro, que tenía los ojos cerrados, degustando su segundo plato de guisillo. ‘La actividad intelectual desgasta mucho’, pensó.

Tomás, en aquel momento, dudaba si aportar un corolario al argumento ontológico de Anselmo, sobre la existencia de Dios, o diferenciarlo con otro lógico, al estilo del viejo Aristóteles, su amigo.

Fuera, arreciaba la tormenta. Los cristales de la grande y austera sala iban empañándose poco a poco.

Resultado de imagen de abadía

A RUBÉN DARÍO 150 ANIVERSARIO

Nicaragua celebrará a lo grande el 150 aniversario del poeta Rubén Darío

Está muy joven, a pesar de cumplir mañana, 18 de enero de 2017, 150 añitos. Se murió el año pasado, pero como si nada, ahora que está en el cine eso de Operación Lázaro, y es que por copiar hasta dirán que Jesús de Nazareth hizo de Alex de la Iglesia entre Marta Sánchez y María Magdalena. Resucitar es de mal gusto, mejor es no morirse, y Santas Pascuas. Como no pudo evitarlo, eso de morirse a pesar del crucifijo y de JRJ el de Platero,  yo le fabriqué en homenaje póstumo un teatro, de palabras, que iba a quemar como los chinos para que le llegaran al otro mundo, pero entre los vientos de Siberia que se lleva el humo y husmear en las cuentas a ver cómo andan los acreedores, me he despistado y aquí lo tengo, en la víspera del aniversario, mirándonos fijamente, unos años antes de ponerse orondo como un verso redondito y completo de los suyos. Parece que me pide explicaciones: ‘¡Eh, chico, qué hay de lo mío’! De modo que os ofrezco ahora una par de páginas, que son la oración laica de este miércoles, rezada por Valle y por Bradomín, que acaban de conocerse y ya son los tres amigos. Y es que las luces de la bohemia daban hasta para alumbrar diplomáticos con uniforme prestado para lo de las credenciales, no a medida como el de Trillo, el chapuzas. Si queréis más, decidle a Mayorga que me busque editor.

 

Inician festejos del 150 aniversario del nacimiento de Rubén Darío

A CONTINUACIÓN RETAZOS COMO ROPA TENDIDA EN LOS BALCONES DEL MADRID DE 1900 DE MI OBRA DE TEATRO ‘RUBÉN DARÍO Y VALLE INCLÁN’ O COMO SE LLAME.

 

(La escena se abre en un paisaje urbano de Madrid, años primeros del siglo XX. Personajes de buen vestir, bastón y sombrero. Elegancia sencilla. Fondo de edificios y humo de chimeneas. Música de pasodobles y algún guardia haciendo ronda. Un balcón se abre. Riegan geranios. Muy al fondo, lápidas y cruces de Camposanto. A veces ruido de mar).

 

(Entra el barbado, Valle Inclán. (V). Se detiene el otro paseante, noble cabeza romana). Es Rubén Darío. (R).

 

R.- Bien le veo, don Ramón. Y bidiestro, aún. Vocablo que le ofrezco para sus libaciones.

 

Mueve el gran barbado sus brazos, empuñando pluma y bastón.

 

  1. -Aún, en efecto. Todavía el cruel Bueno no me ha incrustado el gemelo en los entresijos de la muñeca.

R.- ¡Qué golpe, Don Ramón! Huesos rotos, con nombres de geometría. ¡Académicos!

V.- ¡Favor que me hacéis, poeta! Por cierto, ahí viene Max Estrella.

R.- La estrella, Maestro, la estrella. Un firmamento entero para ese primer poeta del Parnaso español, el mejor del mundo.

V.- Florido hasta en el otoño de la vida. ¿No es así, Rubén?

 

(Rubén Darío se emboza en su capa española). (Habla mientras entra Max Estrella, desarrapado y alucinado, escribiendo sobre un casco de botella. En esta obra no es siempre ciego, como no lo fue Alejandro Sawa excepto para la vida, que vio siempre muy oscura).

 

Resultado de imagen de rubén darío con capa española

 

 

R.- Mi otoño, Valle, está al caer. Me vuelca la nave, sobre un mar eterno.

V.- A propósito de mar, querido Rubén. ¿Conoce usted la obra de Samuel Taylor Coleridge?                   

R.- ¡Que si la conozco! Admirable. Hay en esa balada del viejo marinero crueldad y naufragio. Lo verán Milton y Melville. ¡Admirable!

 

(Max Estrella reverencia a su homólogo y le ofrece la absenta roja del Duero, un vinillo de pitarra). (M)

Resultado de imagen

 

 

M.- ¡Siempre su dicho, para el encomio de los mejores!

 

(Aparece Don Latino, (L) con sombrero ajado y abrigo o guardapolvo raído. Palmea a M suavemente, como descubriendo dónde está su compañero, o perro fiel que halla a su amo).

Luces de bohemia

(El sosias de Max, Don Latino, interviene).

 

L.- Y lo es. Tanto que, un día, alguien dirá: ¡Cuánto le debe el mar a este cruel matador de albatros salvadores!

V.- ¿Viene por allí con su último libro bajo el brazo, como un retoño? No, es una sombra.

R.- Árbol fecundo… Dejad que anote… Ínclitas razas ubérrimas. Sangre de España fecunda.

 

(Pide Max a Rubén):

 

M.- Pasadme el poema. ¿O me diréis aquello de ‘labrar el verso incorruptible que perdure en la noche…?

 

R.- Antes debo pulirlo. Lo haré en la cubierta del próximo navío, cuando me lleve a mi sitio.

M.- Por cierto. Hoy es 20 de mayo… Un mes, casi, desde aquel paseo, ¿lo recuerda?

R.- Y quién no. Por el callejón del gato, por las callejas de Madrid, esa ciudad que construye un canalón hacia la costa. ¿Lo sabéis?

V.- Algo he oído. Y dicen que es el mejor puerto de España. Por el pescado.

R.- Y por la Lola, Ramón. ¿Qué opina usted, don Max?

M.- Que lo veo jodido, Rubén.

R.- Admirable. Siempre preciso e irónico. No hay ceguera que anule la inteligencia y la creatividad.

 

 

Resultado de imagen de valle inclán foto

 

 

CR.- Rubén es el puente que se tiende entre Europa y América. Sólo por eso…

V.- (Interrumpe) ¿Sólo?… Por mi mano mala antes de que ese torpe espadachín de bastones me incrustara el gemelillo… Por el pasó a nuestra lírica nacional la moderna sensibilidad europea.

R.- Vine a mi España en 1892, y la encontré náufraga en un mar de tópicos. Yo los había sorbido, como un refrigerio. Retórico clarín de la mágica oratoria castellana.

M.- ¡Ja! Si le quitas la magia se queda la política. Que cambia poco. Hoy los caciques son los Partidos.

R.- Caduco. El tiempo. Demasiado fugaz. Desmerece de su hermano el espacio, rehúye la servidumbre de la dimensión.

V.- Mira, ni don Marcelino Menéndez Pelayo, que todo lo sabía, ni la gran Pardo Bazán, tal vez por ser condesa, ni el escondido ratón de biblioteca Teodoro Llorente, por citar antólogos de la época, dieron a Paul Verlaine la gracia de que sus versos fueran lo que Darío advirtió.

M.- La quintaesencia de la poesía. Un alquimista.

R.- Valera me lo advirtió, aun elogiándome: ‘Que no se te vaya la cabeza por ese extravagante Verlaine’.

V.- Ahora que lo dices, Valera citaba tu claro entendimiento e ingenio…

R.- Sí.

V.- Y ahí empezó la creación de la nueva estética. Ahí y en el suelo sagrado de París, donde conociste a los escritores que amabas, hartos muchos de absenta.

M.- Como Verlaine.

L.- Dijiste que ‘estaba el fauno rodeado de equívocos acólitos’. Ebrio de ajenjo. (Bebe).

R.- Sirvió. Mi pacto no precisaba sobriedad. Volví a América, a través de mis mares. Y allí rompí la tradición métrica.

M.- La revolución en las formas. Luego la de fondo, la buena. Vertiendo en los nuevos moldes tu aristocracia verbal.

R.- Homero y sus adjetivos, los propios de cada palabra. Y la música de las rimas nuevas.

V.- Y el ritmo, Rubén. Y el ritmo. Fresco y bullicioso como una melodía joven.

R.- Prosas profanas. Cada palabra, un alma. Y la música que exigía Paul. Fue el mismo año de su muerte, mi libro nació con su marcha, en 1896.

V.- La plástica del parnaso es música en los simbolistas. La revolución. Verso musical, delicados matices más que colores fuertes y definidos. Libertad de estructura, rima independiente… Un manual de preceptiva.

R.- Fue en Buenos Aires… Elogié a todos los genios, Cervantes, Lope, Garcilaso, Teresa, Góngora, Quevedo… y a esos universales, Shakespeeare, Hugo, Dante…

M.- Y dijiste: ¡Y en mi interior, Verlaine!

R.- Así fue.

V.- Y dime. ¿Amas, de verdad, al Dante? No me contestes… Dejémoslo estar…

M.- Entre ‘Azul’ y ‘Prosas profanas’ se ha verificado toda la revolución lírica y métrica del modernismo hispano.

L.- El joven renacimiento que viene de las Indias occidentales….

V.- Solemne.

M.- Perseguido.

R.- Hasta el Evangelio tiene detractores.

V.- Y algunos de entre quienes antes se obligan a divulgarlo. Mi España es dura, pero la amo.

 

(Arden unos faroles. Al fondo, espejos cóncavos. Entorno Valleinclanesco, de Luces de Bohemia).

 

 

(Entra en escena el marqués de Bradomín. (B). No es feo, y no se sabe si católico y sentimental. Salen todos menos R. y V.).

 

R.- Señor Marqués de Bradomín.

B.- De acuerdo, con todo. Quiero ser eterno por mis pecados.

V.- Falta Ortega, con su colectividad atormentada.

R.- No lo toco. Ni a Neruda, ni a Lorca. Ellos, a lo suyo. Para hablar de mí se promocionan.

V-¿Te influyen?

R.- Sólo si los leo… Mejor, si los oigo. Y ellos entre sí. ¡No sigas, Neruda Pablo amigo, te hablo con la voz del Quijote a su escudero! No sigas, que me influyes…

B.- ¿Por qué el canto al mar?

R.- Soledad, libertad, misterio… Una película de Hitchcock. Falta el suspense y la trampa de la vida.

V.- ¿Y Cervantes?

R.- Un buen amigo. Endulza mis instantes ásperos y reposa mi cabeza.

V.- ¿Sabes que a estas alturas su héroe es universal, se transmuta hasta en los Mangas del oriente?

R.- Lo quiso matar Unamuno, yo lo salvé.

B.- No comprendiste, Rubén. Como en Freud, matar al padre es liberar al niño.

R.- Soy pacifista familiar y beligerante con quienes destruyen lo hispano. A Roosevelt se lo advertí. Y don Quijote no puede morir porque trae la sal de la gloria, el oro de las ideas, el alma del mundo.

V.- Don Antonio Machado dice que has muerto en tu tierra de oro. Le influyes.

B.- Y a Manuel Ahora les separan. Mezquinos.

V.- Pongamos español, en un severo mármol su nombre, flauta y lira.

B.- ¡El gran Pan de la fiesta ha muerto! Soñando.

 

(Valle pasea bajo un arco de rosas, con su bastón al frente, separando las hojas. Le mira Darío, ojos grandes y oscuros, pupilas que taladran invisibles muros).

 

Resultado de imagen de fotos de Valle Inclán y Rubén Darío

 

V.- Llegas a tu casa de España con 25 años. Cinco lustros tienes de vida y ya lustras en el estro.

R.- Admirable, barbas de chivo. Yo siempre fui por alma y por cabeza español de conciencia.

V.- Cada palabra tiene un alma

R.- Y sus fiestas.

V.- Ínclitas razas, fecunda Hispania.

R.- ¿Qué dirá el imperio anglosajón?

V.- ¡Nunca fue ni será mayor que el nuestro! (Pausa).

 

 

Paseo por Madrid, en el itinerario de Max reducido).

 

R.- Mirad el trampantojo, allí en Puerta Cerrada.

V.- Fui sobre agua edificada…

R.- Piedra sobre agua y fuego, como mi natal Nicaragua. Secreto de llamas.

V.- Abajo, la tierra y el mar.

 

(Hacen pausa mientras miran y arriba abajo caminan).

 

V.- ¿Y el cielo?

R.- Navegando, es mi consuelo.

V.- Cantos de vida y esperanza.

R.- 1905. Madrid me editó.

V.-¡Suerte tuviste! Los editores gruñen y racanean.

R.- Pero eso no va con Manuel Maestro. Mira su libro: mi antología del mar.

V.- Juan Ramón dice que modelas el verso con plástica de ola.

R.- Poeta marino soy. Me hundo, me baño, me salpico…

V.- D’Annuntio lo dijo: navigare necesse, vivere non.

R.- La facultad del alma es la sintaxis, la unión de ambas, vivir y navegar.

V.- Dios y el hombre juntos, ahora que ambos han muerto.

R.- No seas gafe, o sotanillo. O manzanoide. Hundirías un galeón en la botadura.

V.- Como Yáñez. Cruza los dedos.

R.- Me hundo yo también en la tristeza del ser.

V.- Tus ojos ven en lo oscuro, dice Aleixandre el Nobel.

R.- Vieron, amigo. Vieron.

V.- La débil barca de la existencia boga por los mares de la vida.

R.- Sensación divina de la infancia. Doy al viento mi cantar. Que algún verso les acoja.

V.- Azaña amaba también el mar apasionadamente.

R.- Quiso ser el capitán Nemo.

V.- Un manto de melancolía cae sobre la literatura. Haznos más alegra la vida, Rubén.

R.- ¡Es el libro de papel! Hoy está de moda el electrónico y conmigo tocáis y sentís las palabras. Tienen olor, peso, textura.

 

(Exhibe un libro de Melville,v.g.).Imagen relacionada

 

 

V.- Ahora vamos a verlo y tocarlo con las palabras que ha seleccionado el cronista.

R.- ¡Entusiasmo hasta en la crítica! ¡Oda a Roosevelt el depredador de España!

V.- Muchos, algunos poetas de hoy, de ahora, para serlo tiene que decir: ‘la vida es una mierda. Y nosotros con ella’. Entre whisky y premio lo dicen. Snobs o sea sine nobilitate.

R.- Discúlpales. Lúcidos cabreados, quizás.

V.- Dice Keats: ‘La belleza es la verdad’. ¿Y si la verdad es fea?

R.-  Mézclala con la emoción y la locura. El punto de locura de Ovidio.

V.-Es el arte.

R.- ¿Arte? Raro concepto. Modas. El nihilismo, niega lo real. El surrealismo difama la claridad. La música dodecafónica desprecia la armonía.

V.- ¡Deja! Acabarás diciendo que la filosofía censura la verdad.

R.- Le da la espalda. Por si consigue censurar la verdad.

V.- Le da la espalda. Por si consigue engañarla. O burlarla.

R.- ¿Y el existencialismo? ¿Y la revolución?

V.- ¿Sartre? ¿Marx? Nunca les importó el ser o no ser, esa pirueta de Hamlet.

 

(Sentados en una banqueta escuchan una opereta. Entretanto llegan otros moviéndose como potros).

 

Imagen relacionada

 

R.-El éxito, los descubrimientos, el triunfo, la muerte. Todos son sucesiones de efectos imprevistos.

 

(Medita largamente).

 

V.-Qué piensas?

R.-Que tal vez todo me sucedió como si una pieza del juego cayese sobre otra, y sobre otro, y otra…

V.-Efectos no deseados pero inevitables. ¿No es eso el Destino?

-Tú sabías que el alcohol iba a destruirte.

R.-¡No! Siempre tuve confianza en mi ángel tutelar. El perdón, el indulto…no llegó a tiempo.

V.-Sí la angustia.

R.-Nunca me abandonó. No te engañes. ¡Nunca! Desde mi adolescente desilusión amorosa fui un amargado. La duda, en eso, sólo en eso, nunca me acompañó. ¡Y mi casamiento a punta de pistola!

V.-Nulo. Canónicamente nulo. ¡Debiste pedirlo!

R.-Me daba miedo. Siempre lo tuve. A ella, a la mujer, al fracaso. Ese miedo me hacía agresivo como un torpe animal rabioso. ¡Qué vergüenza!

V.-¡Te arrepentiste tanto! Y rezabas, a tu modo, como en la Cartuja de Valldemosa.

R.-¡Otros ojos, otra boca, otras manos… que me empujen al silencio y la paz!

V.-Vázquez Díaz te retrató vestido de cartujo.

R.-Sí, pero por fuera. Mi interior era pagano y estúpido. Ya nada podía recuperarme. De hecho volví a París para dejarla, amante fría y distante, que no quiso retenerme.

V.-Chauvinismo. No eres francés.

R.-Desde luego. La Belle Époque fue gala, huidiza, prebélica. Yo dormía, si era posible, oprimiendo contra mi pecho un crucifijo.

V.-El de marfil que te regaló Amado Nervo. Está en tu foto pre sepulcral.

R.-¡Qué feo descanso!

V.- Ya llegas al fin.

R.- O al comienzo. El honor de saberse tan profundamente nada, ceder al mal y no atreverse a terminar.

V.- ¡Rubén!

R.- Lo habría hecho mil veces otro Rubén sobrio. Fui a Guatemala, alagué al tirano, odié a Rosario, ofendí a Francisca… en tan corto espacio de tiempo que se me imbrica como escamas.

V.- Y te fuiste a morir a León. Como regresando al seno materno.

R.- Ya sin poder amar la poesía. El auténtico amor de mi vida. “Yace en reposo aquel amor no dichoso…”.

V.-“Al despertar yo tenía la mano trémula y fría puesta sobre el corazón”.

R.- En vano busqué a la princesa, que estaba triste de esperar.

V.- ¡Pero habías seguido a Hita, el tibio Arcipreste! Mantenencia y yacencia…con hembra placentera.

R.- No siempre. A veces me mentía, como afirmando que la belleza no es siempre la verdad.

V.- Eres un universo de universos y tu alma es fuente de canciones. Cierra los ojos.

 

((Entran en escena todos, con vendas en los ojos, hacen una sencilla coreografía y salen).

 

Resultado de imagen de opereta

 

 

(Del centro de la hoguera se alza Rubén, melancólico).Resultado de imagen de hoguera con alguien

 

R.-Juan Ramón, amigo. Viajaste a América, de la que procedo y a la que simbolizo, en 1916. Cuando yo moría. ¿Viniste a verme morir, para hacer unos versos blancos de mi lecho y mi ventana, como hiciste con Giner de los Ríos?

 

(Contesta una calidad voz, de JRJ).Resultado de imagen

JRJ.-Mar, soledad, eternidad, plenitud. Y esos versos de la inútil poesía: Creí de nuevo en ella… Y se quitó la túnica y apareció desnuda toda… ¡Oh poesía de mi vida, poesía desnuda, mía para siempre!

R.-Valle, ¿te gusta? Dicen que eres la cumbre de la prosa modernista.

V.-Y ambos dos vosotros del poema. Mi marqués, sí. Musical y sensual. Bradomín siempre busca la mejor rosa, en los labios de la mujer.

B.-Una religión.

R.-¿Religión verdadera? ¡Todas! Lo dijo Unamuno.

V.-¡Y el Papa Francisco!

 

(Cambio de ritmo en el escenario. Sombras al fondo. Luces de color. Como en los primeros compases de la obra.).

 

V.-Ahí están Max Estrella y tu poeta.

MM.-El tuyo, Ramón.

V-El nuestro, Manuel. ¿Qué opinas, Darío?

R.-Sí, el mar, claro… Pero ahora estoy con Verlaine. En la ciudad de las ciudades.

V.-Allí casi te ignoran. Como tú ignoraste a Juan Gris y a Picasso. Demasiada luz.

R.-Cierto. Olas gigantescas.

MM.-Y qué mayor marejada que ese modernismo, querido Rubén. Retador.

V.-Estupendo.

R.-Me vuelvo al callejón del gato, en tierra firme. Aunque tiene los ojos de alga. Salimos con el libro hecho de este encuentro.

MM.-El 23 de abril también en 1616, murió el Inca Garcilaso. ¡Lo habéis olvidado!

 

Resultado de imagen de el inca garcilaso